Mercado Medieval en Balmaseda Balmaseda  lugar de paso del Camino Olvidado,  recupera el sabor de la más pura tradición del Medievo.

En esta ocasión lo más destacable es que ya han pasado veinte años desde aquel 1999 cuando, con motivo de la conmemoración del VIII Centenario de la Fundación de la Villa, fecha en la que se conmemoraba el Octavo Centenario de su fundación,  la puesta en escena y la asistencia de una multitud de gente ha convertido este Mercado Medieval  en un hito de la oferta cultural del País Vasco.

Y para un aniversario como éste, las novedades son muchas y muy variadas, incidiendo en especial en todo lo que tiene que ver con los espectáculos y el tiempo para disfrutarlas.

Programacion

Los estandartes y pendones colgados de los balcones del casco histórico de la Villa, las calles cubiertas de paja, y la mayoría de los balmasedanos y balmasedanas ataviados con trajes de la época permiten  recuperar durante un fin de semana el sabor de la más pura tradición del Medievo.Mercado Medieval en Balmaseda

Pasacalles de los músicos, malabares, saltimbanquis y equilibristas recorren las calles del casco histórico anunciando la apertura del Mercado, cuyo núcleo se encuentra en la Plaza de San Severino.

En este foro también se situarán los artesanos y talleres como el del soplador de vidrio, el cantero, el herrero, la tejedora o la hilandera, entre otros., perfectamente ataviados, trabajarán sus materias primas para demostrar a los visitantes el producto final.

Las calles medievales de la Villa balmasedana serán el enclave para el resto de artesanos y artesanas que venderán productos elaborados artesanalmente como caramelos, hierbas medicinales, perfumes, productos de madera y cuero.

Los artesanos y artesanas de juegos y títeres recorrerán las calles con sus actuaciones. Al final del recorrido en la Plaza de San Juan se recreará la antigua judería balmasedana.

Teatreros, juglares, cómicos, trobadores, cabezudos, equilibristas, acróbatas y un sinfín de seres nos hacen disfrutar cada año de este espectáculo. Sin embrago, no podemos olvidarnos de los más pequeños de la casa. Para ellos la magia les envolverá y les llevará al mundo de los cuentos de hadas y duendes.