Que ver en las Encartaciones ruta del Cadagua

El Cadagua: el curso fluvial que correrá paralelo a la actividad mercantil tradicional y a la posterior explotación industrial masiva del hierro. El itinerario con nombre de río que recorre las localidades de su entorno y nos re-presenta la historia social, de la cultura, artesanía y comercio, gastronomía y patrimonio arquitectónico de esos lugares. De modo que ante los ojos ávidos de novedad del interesado, se extienden ahora iluminados por luz del conocimiento los fascinantes vestigios de más de ochocientos años de actividad, que nos han legado el Patrimonio que a continuación se describe y que está localizado en: BilbaoBarakaldo y AlonsoteguiSodupe y Güeñes, Zalla y Balmaseda.Exif_JPEG_PICTURE

Bilbao:Iglesia y Puente de San Antón. Ambos medievales, como el núcleo, actualmente barrio de la ciudad, que dió origen a Bilbao (el «Casco Viejo») y del que iglesia y puente son antesala. El templo se construyó hacia 1433 y sufrió profundas transformaciones hasta mediados del siglo XVI. El puente que acompaña a la iglesia sustituyó al antiguo, derrumbado por una riada en 1882. Este conjunto es símbolo de la Villa de Bilbao y aparece en su escudo.

Estación de la Concordia. A finales del siglo XIX la Ría de Bilbao vivió la Revolución Industrial como un periodo de extraordinaria actividad económica, ligada a la explotación masiva de sus minas de hierro. Se produjo en paralelo un asombroso florecimiento de compañías mineras, sociedades navieras, empresas siderúrgicas, bancos, hidroeléctricas y aseguradoras. Es en este contexto histórico cuando se construyen el «ferrocarril de la Robla» y la «estación de la Concordia», inspirada en las estaciones de ferrocarril decimonónicas de Alemania y el Reino Unido. Se inauguró en 1902, poco después de la llegada a Bilbao del primer tren procedente de Santander.

El «Tren de la Robla» o «El Hullero» fue un clásico de la época y años posteriores. Concebido originalmente para transportar el carbón leonés hasta las grandes fábricas de la margen izquierda de la Ría del Nervión-Ibaizabal, con el tiempo se empleó también para transportar pasajeros, hasta que en 1991 la línea se cerró al tráfico de viajeros. El 20 de mayo de 2003 volvía a abrirse con una renovada línea «hullera», que enlaza la capital vizcaína y León en siete horas.

Puente de Castrejana o «del Diablo». Aparece ya citado en documentos del siglo XIV. Era un elemento fundamental del Camino Real para poder atravesar el río Cadagua y un enlace importante para permitir a los peregrinos del Camino de Santiago continuar andando hacia la tumba del apóstol. Porque el valle del Cadagua es desde siempre ruta de tránsito jacobeo, y  los peregrinos irlandeses y británicos que llegaban a Bilbao y Portugalete en barco lo atravesaban para alcanzar el denominado «Camino Francés» en Burgos. El puente de Castrejana es un puente gótico, con un solo arco de medio punto. Las leyendas de la zona sostienen que lo construyó el diablo, de ahí su denominación popular.

Batería de Coke de Santa Agueda. Desciende de una antigua ferrería medieval (fundición artesanal con leña como combustible y agua del río por fuente de energía), de las muchas que se levantaron a lo largo del Cadagua.  Estaba situada en el barrio de Zubilleta. Con el descubrimiento del horno Bessemer en 1870 las viejas ferrerías se convierten en nuevos equipamientos industriales, como esta hoy ya vieja «Fábrica de coke de Santa Agueda». El Horno Alto ha desaparecido, pero la batería de coke (compuesta por 30 hornos del siglo XX) sigue en pie.

Ermita de San Antolín (Irauregi). Edificio de estilo renacentista de finales del siglo XV, reformado en estilo neogótico a principios del XX.puentebalmaseda

Además de soldados romanos, artesanos de las villas, comerciantes, peregrinos, adinerados patrones de industria, campesinos y obreros, también poderosos nobles nos han legado un patrimonio histórico-arquitectónico civil y religioso, reflejo de la supremacía ejercida por esas familias de señores en las tierras del Cadagua y también de su piedad religiosa:

Iglesia de San Vicente (Sodupe). Data del siglo XVIII y alberga un destacable número de mobiliario con un importante valor patrimonial: retablos, piezas de orfebrería, laudas sepulcrales.

Torre de la Cuadra (Güeñes). Data de principios del siglo XVI y controlaba el acceso al valle que se despliega bajo ella. Cerca se encuentran la iglesia de San Pedro y una bolera, que constituyen un conjunto de interés.

Iglesia de Santa María (Güeñes). Data del siglo XVI y tiene una de las portadas más interesantes de la arquitectura religiosa de Bizkaia.

Villa Urrutia (Casa consistorial de Güeñes). Vistosa mansión de indianos del siglo XIX. Es de estilo afrancesado.

Conjunto de Bolunburu. A lo largo de la cuenca del Cadagua se levantaron numerosas ferrerías de las que sólo nos quedan algunos restos, como es el caso de la de Bolunburu. El conjunto está compuesto por la ermita de Santa Ana (1610)), las ruinas de la antigua ferrería y el molino y la Torre de Bolunburu (XVI).

Conjunto de La Mella. Lo componen la Torre de Terreros, que controlaba un vado por el que atravesar el Cadagua, el palacio Urrutia y la ermita de San Antonio, de donde parte la calzada que desemboca en Balmaseda.

Ermita de San Pedro de Zariquete. Data del siglo XVI aunque ha sufrido varias transformaciones. Junto a ella hay una fuente de peregrinos y un retoño del árbol de Gernika plantado en 1912

Antigua vía romana Pisoraca-Flaviobriga. Con origen en el campamento militar romano de Pisoraca (la actual Herrera de Pisuerga, en Palencia) unía el Valle de Mena y la localidad cántabra de Castro-Urdiales (la antigua Flaviobriga romana), que por entonces era la única colonia romana en toda la cornisa cantábrica. Parece ser que de esta calzada romana partía un ramal secundario que buscaba otra salida al mar y que, siguiendo el curso del Cadagua, enlazaba con la ría del Nervión-Ibaizabal.

Durante la Edad Media y siguiendo el trazado romano, esta ruta se convierte en Camino Real para garantizar el incipiente tráfico comercial castellano. Se fundan villas de camino al mar, primero Balmaseda en 1199, luego Bilbao en 1300. Se otorgan a sus habitantes privilegios comerciales, fiscales y jurídicos.

Puente de La Muza. Balmaseda es la capital histórica de la comarca de Las Encartaciones. En este puente se estableció una aduana, en la que se debía pagar un «portazgo» por el paso de mercancías y personas, ejerciendo además una función defensiva. Es uno de los puentes más emblemáticos de Bizkaia y cuenta con un espléndido torrejón, que se alzó en los últimos años del siglo XV sobre una base románica del siglo XIII. Era una de las antiguas puertas de la muralla que cercaban la villa en la Edad Media.

Este camino prontó adquirió el nombre de «Ruta de la Lana», al ser ésta la principal mercancía que se transportaba desde Balmaseda a Bilbao, con destino al Puerto de Brujas. La lana castellana era la materia prima con la que se elaboraban los célebres «Paños de Flandes», transportados hasta Castilla en los barcos que volvían desde Brujas.

El trasiego de mercancías hacia puertos europeos por la Ruta del Cadagua entró en decadencia en el siglo XVIII, con la apertura del camino carretil de Orduña, que permitía un acceso más rápido y cómodo desde la meseta castellana.

Iglesia de San Severino. Data del siglo XV y es un bello ejemplo de los templos góticos medievales. La fachada y las torres fueron reformadas en 1730 con un carácter barroco.

Fábrica de Boinas La Encartada. Fundada en 1892 junto al propio río Cadagua, cuya fuerza motriz aprovechaba para mover la maquinaria de la fábrica. Deudora de una añeja concepción empresarial, «La Encartada» cuenta con un impresionante interior y detalles de buen gusto. Dejo de funcionar en 1992 y se convertirá en un futuro próximo en museo textil.

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